viernes, 6 de enero de 2012

BRUXISMO Y TERAPIA DE MODIFICACIÓN DE CONDUCTA


El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar las estructuras dentales sin propósitos funcionales.

El bruxismo afecta entre un 10% y un 20% de la población y puede conllevar a dolor de cabeza y músculos de la mandíbula, cuello y oído.

Una forma de tratar este hábito es con terapias antiestrés.

Existen 2 tipos de bruxismo: céntrico y excéntrico; y pueden ser nocturno y diurno, por lo general, el paciente bruxómano nocturno no es consciente del problema, y los datos de esta parasomnia proceden de los compañeros de cama o habitación alarmados por el ruido de los dientes, y también de los dentistas que observan la destrucción del esmalte y la dentina.

El bruxismo es una parafunción que origina una patología alarmante por conducta anómala.

Aún no se ha llegado a un acuerdo sobre la causa exacta del bruxismo, pero el estrés durante el día puede ser el desencadenante en muchas personas.

Algunas personas probablemente aprietan sus dientes y nunca sienten síntomas.

El hecho de si el bruxismo causa dolor y otros problemas puede ser una mezcla complicada de factores:

· El nivel de estrés que la persona experimente

· Cuánto tiempo y qué tan fuerte aprieta y rechina sus dientes

· Si los dientes están desalineados

· Su postura

· Su capacidad de relajarse

· Su dieta

· Sus hábitos al dormir

Cada persona probablemente es diferente.

Síntomas

Apretar los dientes puede ejercer presión sobre los músculos, tejidos y otras estructuras alrededor de la mandíbula.

Los síntomas pueden causar problemas de la articulación temporomandibular (ATM).

El rechinamiento puede desgastar los dientes y puede ser tan ruidoso en las noches como para molestar el sueño de los compañeros de dormitorio.

Los síntomas abarcan:

· Ansiedad, estrés y tensión

· Depresión

· Dolor de oído (debido en parte a que las estructuras de la articulación temporomandibular están muy cerca del conducto auditivo externo ya que usted puede percibir dolor en un lugar diferente de su fuente, lo cual se denomina dolor referido)

· Trastornos alimentarios

· Dolor de cabeza

· Sensibilidad a las cosas calientes, frías o dulces en los dientes

· Insomnio

· Dolor o inflamación de la mandíbula

Teorías oclusales y psicológicas han sido enunciadas para explicar la etiología de la bruxomanía.

Derivadas de aquéllas, terapias oclusales y psicológicas son aplicadas aisladamente o en suma para tratamiento del bruxómano.

Las férulas de descarga es el tratamiento más cómodo reversible de una amplia patología odontoestomatológica, desde la disfunción temporo-mandibular en cualquiera de sus manifestaciones hasta el bruxismo.

Las férulas pretenden una relajación muscular con el consiguiente
reposicionamiento condíleo.

La efectividad terapéutica mostrada hace que su utilización sea amplia aunque algunos autores la cuestionan.

Diversos estudios abogan por futuras investigaciones que aclaren la etiología de la disfunción témporo mandibular y bruxismo, de modo que puedan ser desarrollados tratamientos causales específicos.

Las férulas de descarga presentan problemas derivados principalmente de la dificultad para la fonación normal lo que obstaculiza la adecuada relación social de los pacientes.

El obturador nasal transicional es una propuesta alternativa o complementaria a las férulas de descarga como tratamiento de las parafunciones desde el punto de vista psicológico mediante la aplicación de terapias de modificación de conducta.

Finalmente, ha habido muchos métodos para tratar de ayudar a que las personas abandonen el hábito de apretar los dientes.

Estos métodos son más efectivos cuando los dientes se aprietan durante el día, ya que durante la noche este acto no puede suspenderse de manera consciente.

En algunas personas, sólo la relajación y la modificación de comportamientos diurnos son suficientes para reducir el bruxismo nocturno.

Aún no se han estudiado bien métodos para modificar directamente este comportamiento, que abarca dispositivos de biorretroalimentación, autohipnosis y otras terapias alternativas.

LA ENFERMEDAD PERIODONTAL Y SUS IMPLICACIONES EN EL EMBARAZO


Un tratamiento periodontal adecuado durante el embarazo reduce el riesgo de sufrir un parto prematuro, según dos estudios americanos realizados.

Los bebés prematuros tienen un sistema más inmaduro que los que nacen a término.

Su tiempo de maduración es menor y es posible que tengan más predisposición a padecer enfermedades pulmonares o problemas auditivos o visuales, entre otros.

Fumar durante el embarazo, padecer alguna enfermedad crónica o ser madre joven pueden provocar un parto prematuro.

Diversos estudios apuntan que las enfermedades periodontales también inciden en este hecho.

Las enfermedades periodontales son producidas por bacterias presentes en los dientes, que dañan las encías.

Cuanto mayor sea el número de bacterias, más probabilidades habrá de padecer una gingivitis.

Las embarazadas pueden sufrir una gingivitis por los cambios hormonales que se producen durante la gestación y por un mal cuidado de la boca.

Dos estudios publicados en el mes de mayo en el Journal of Periodontology evidencian, una vez más, que una mala salud bucodental puede producir una enfermedad periodontal y aumentar el riesgo de sufrir un parto pretérmino.

¿Qué puedo hacer para asegurarme de tener un embarazo saludable?
El mejor consejo para las mujeres que están planeando tener un bebé es visitar al odontólogo para una revisión y tratamiento de cualquier problema bucal antes de quedar embarazada.

Durante el embarazo, los dientes y las encías necesitan atención especial.

El cepillado y el uso de hilo dental en forma periódica, la alimentación con una dieta equilibrada y visitar al odontólogo regularmente ayudarán a reducir los problemas dentales que acompañan al embarazo.

¿Qué problemas bucales pueden desarrollarse durante el embarazo?

Los estudios demuestran que muchas embarazadas experimentan gingivitis del embarazo (acumulación de placa dental sobre los dientes, que irrita las encías).

Los síntomas son encías enrojecidas, inflamadas y sangrantes.

La gingivitis del embarazo ocurre con mayor frecuencia en este período porque los niveles elevados de hormonas acentúan la reacción de las encías ante los agentes irritantes de la placa.

Sin embargo, sigue siendo la placa (y no las hormonas) la causa principal de la gingivitis.

Mantener los dientes limpios, especialmente cerca de la encía, ayudará notablemente a reducir e incluso a prevenir la gingivitis durante este periodo.

Además; es mejor para sus dientes, sustituir los dulces por alimentos más sanos, como queso, frutas frescas y vegetales.

Qué debo esperar de la visita al odontólogo durante el embarazo?
Primero, al programar la visita, comuníquele a su odontólogo que está embarazada.

Es mejor programarla entre el cuarto y sexto mes de gestación, ya que se cree que los primeros tres meses de embarazo son los más importantes para el desarrollo del bebé.

Durante el último trimestre, el estrés asociado con las visitas odontológicas puede aumentar la incidencia de complicaciones prenatales.

Generalmente, el odontólogo evita las radiografías, las anestesias dentales, los analgésicos y antibióticos (particularmente la tetraciclina) durante el primer trimestre, a menos que sean absolutamente necesarios.

Durante el último trimestre de gestación, sentarse durante largos períodos en el sillón odontológico puede resultar incómodo.

Además, hay evidencia de que las embarazadas tienen mayor propensión a sufrir náuseas.

Si necesita programar una visita de emergencia, hágale saber de inmediato al profesional que está embarazada.

Infórmele sobre cualquier preocupación, abortos espontáneos anteriores y medicamentos que esté tomando, ya que los mismos pueden afectar el modo en que el profesional atienda sus necesidades.

En ocasiones, puede ser necesario antes de iniciar cualquier tratamiento, que el odontólogo realice una interconsulta con su médico.

Si tiene dudas o preocupaciones, no deje de consultar al odontólogo y el médico. En caso de que su odontólogo le recete algún medicamento, no exceda la dosis recetada, aún tratándose de aspirinas.

La Academia Americana de Periodoncia ha publicado una revisión de diversas enfermedades sistémicas para las cuales las enfermedades periodontales podrían ser un potencial factor de riesgo; dentro de éstas se incluyen:

· Prematuridad.

· Bajo peso al nacer.

· Bacteriemias.

· Endocarditis bacteriana y otras.

Otros autores demostraron que sin tener en cuenta ninguna otra variable la enfermedad periodontal multiplicaba por 6 el riesgo de tener un parto prematuro o de bajo peso.

Las madres con enfermedad periodontal tenían una probabilidad mayor a 7 veces de tener partos prematuros o bajos pesos; ellos afirman que 18.2% de los partos prematuros o bajo peso pueden atribuirse a la enfermedad periodontal.

EL CUIDADO DE LA CAVIDAD BUCAL EN LAS GESTANTES


El embarazo es un periodo muy especial en el cual se presentan necesidades
específicas que nos obligan a tomar cuidados extras para el mantenimiento
de la salud bucal.

Esto se traduce en Buena Higiene y Buena Nutrición; ambas medidas son fundamentales para prevenir problemas bucales.

El proceso de calcificación de algunos dientes de su futuro hijo, comienza entre el tercer y el sexto mes de embarazo.

Durante este periodo, es muy importante que los nutrientes, especialmente las vitaminas A, D, C, Calcio y Fósforo, sean consumidos en cantidades suficientes.

Cuando la madre ingiere una dieta balanceada, tanto ella como el bebe en formación, recibirán cantidades correctas de los nutrientes
que son necesarios para la buena alimentación de ambos.

Durante el embarazo aumenta la acidez de la cavidad bucal, por lo que los dientes requieren de un cuidado especial, con el fin de evitar su desmineralización y la aparición de caries.

Los alimentos que contienen azúcares o hidratos de carbono son fácilmente degradados en la boca.

Por la acción de una sustancia que contiene la saliva (alfa amilasa) como por las bacterias que existen en compuestos más sencillos que aumentan la acidez de la cavidad bucal, lo que destruye la integridad del esmalte y puede afectar al resto de los componentes de los dientes.

Las alteraciones bucales del embarazo

Durante el embarazo se producen grandes cambios en la mujer a todos los niveles: en el aspecto físico, en el químico y en el psicológico.
Esto hace que la cavidad bucal de la embarazada sea más susceptible a padecer gingivitis y caries.

Es muy importante que durante el embarazo recibas un control odontológico adecuado para prevenir complicaciones que pueden aparecer como consecuencia de los cambios hormonales propios de la gestación.

Esto es fundamental tanto como para la salud bucal de la embarazada y la del futuro bebé.

Con una dieta bien balanceada y una correcta higiene dental, se evita que se cumpla el antiguo proverbio "con cada embarazo se pierde un diente".

Durante los primeros meses, es muy común que el cepillado dental aumente las molestias digestivas tan frecuentes durante el embarazo como las náuseas o los vómitos, lo que lleva a que se descuide la higiene dental, y por este motivo, asociado a los efectos de las hormonas propias del embarazo, puede aparecer gingivitis (inflamación de las encías), que se manifiesta con sangrado de encías y sensibilidad al calor o al frío.

Estas molestias se pueden controlar mediante un cepillado adecuado, que también previene la placa bacteriana, origen de las caries tan molestas.

También es muy importante el uso del hilo dental, para eliminar restos de comida que hayan quedado entre los dientes, inaccesibles para el cepillo.

¿La salud bucal puede afectar el embarazo?

Existen cada vez más pruebas que sugieren una relación entre la enfermedad de las encías y los nacimientos prematuros y de bebés por debajo del peso normal.

Las embarazadas que padecen enfermedad de las encías tienen más probabilidades de dar a luz a un bebé prematuro o muy pequeño.

Sin embargo, es necesario realizar más investigaciones para confirmar de qué manera la enfermedad de las encías afecta el embarazo.

Aparentemente, esta enfermedad causa niveles altos de fluidos biológicos que inducen el parto.

Los datos también sugieren que cuando ésta enfermedad empeora durante el embarazo, existe mayor riesgo de que el bebé sea prematuro.

RECOMENDACIONES GENERALES:

* Llevar a cabo una alimentación variada y equilibrada.

* Utilizar enjuagues o dentífricos con flúor.

* Reducir la cantidad y frecuencia de consumo de azúcar y productos azucarados.

* Cepillar sus dientes mínimo tres veces al día, sobre todo después de las comidas.

LA PUBERTAD Y LAS ENCIAS


Hay evidencia que indica que la enfermedad periodontal puede aumentar durante la adolescencia por la falta de motivación en practicar la higiene oral.

Los niños que mantienen buenos hábitos de higiene oral hasta los 13 años tienen más probabilidades de continuar cepillándose y usando el hilo dental que los niños que no se les enseñó el cuidado oral apropiado.

Los cambios hormonales relacionados con la pubertad pueden aumentar en los adolescentes el riesgo de desarrollar la enfermedad periodontal.

Durante la pubertad, el aumento en el nivel de las hormonas sexuales, como la progesterona y posiblemente el estrógeno, causan un aumento en la circulación sanguínea en las encías.

Esto puede causar un aumento en la sensibilidad de las encías y una reacción más fuerte a cualquier irritación, incluyendo las partículas de comida y la placa.

Durante esta época, las encías pueden inflamarse, enrojecerse y sentirse doloridas.

Según los jóvenes van pasando la pubertad, la tendencia de las encías a inflamarse como respuesta a los irritantes disminuye.

Sin embargo, es muy importante que durante la pubertad se siga un buen régimen de higiene oral en el hogar que incluya el cepillado y el uso habitual del hilo dental.

En algunos casos, un profesional dental puede recomendar terapia periodontal para ayudar a prevenir el daño a los tejidos y al hueso que rodean los dientes.

Se sabe que la salud de la boca y las encías están íntimamente relacionado a los ciclos hormonales de la mujer.

Así, durante la pubertad, que es la etapa de la vida de la mujer en que las hormonas inundan el cuerpo, las encías se hacen mas delicadas y sensibles, pudiendo ocurrir infecciones de las encías.

Por otro lado, durante el embarazo, la frecuencia de gingivitis, o enfermedad de las encías, aumenta mucho.

Para prevenir este problema, el cuidado dental en esta época de la vida debe ser muy cuidadoso.

Las mujeres en la edad media de la vida pueden tener también muchos problemas en los dientes y las encías.

El diagnóstico temprano es importante para obtener un tratamiento exitoso de las enfermedades periodontales.

Por lo tanto, es importante que los niños reciban un examen periodontal como parte de las visitas de rutina al dentista.

Debe saber que una forma avanzada de enfermedad periodontal puede ser un signo temprano de que su niño tenga una enfermedad sistémica.

Se debe considerar una evaluación médica general para los niños que presentan periodontitis severa, especialmente si parece ser resistente a la terapia.

Muchos medicamentos pueden secar la boca o crear otras amenazas a la salud oral.

Asegúrese de decirle a su profesional dental de cualquier otro medicamento que los miembros de su familia estén tomando.

Observe bien a su familia para ver si alguien tiene el hábito de rechinar los dientes.

El rechinar los dientes puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad periodontal además de causar que los dientes se fracturen o se astillen.

Los dentistas pueden hacer férulas a la medida para evitar el rechinar de los dientes por la noche.

Los investigadores sugieren que la enfermedad periodontal se puede pasar en la saliva.

Esto significa que el contacto de la saliva, común en las familias, puede exponer a los niños y a las parejas al riesgo de contraer la enfermedad periodontal de otro miembro de la familia.

Si un miembro de la familia tiene enfermedad periodontal, todos los miembros de la familia deben ver un profesional dental para recibir una evaluación periodontal.

La medida preventiva más importante contra la enfermedad periodontal es la de establecer buenos hábitos orales en sus niños.

Hay tres medidas preventivas básicas para ayudar a su niño a mantener una buena salud oral:

  • Instituya buenos hábitos de salud oral: Cuando su niño tenga 12 meses, puede empezar a usar pasta dental cuando le cepille los dientes.

Sin embargo, use sólo una gotita de la pasta dental y empújela dentro de las cerdas para que su niño no se la coma.

Y, cuando los espacios entre los dientes se le cierren, es importante empezar a usar el hilo dental.

  • Dé usted el buen ejemplo; practique buenos hábitos de salud oral.
  • Establezca para su familia visitas regulares al dentista para los chequeos, las evaluaciones periodontales y las limpiezas.
  • Examine la boca de su niño a ver si hay signos de enfermedad periodontal, incluyendo sangría de las encías, hinchazón y enrojecimiento de las encías, recesión de las encías y mal aliento.

La mejor manera de eliminar la placa dañina una película delgada y pegajosa de bacteria de los dientes y las encías es cepillar los dientes adecuada y regularmente y lo normal es después de cada comida y preferiblemente realizar un enjuague bucal.

Además, cepillar los restos de comidas azucaradas sirve para evitar que el azúcar se convierta en ácidos perjudiciales, que también pueden ser dañinos para los dientes y las encías.

A menudo, la mayoría de los dentistas recomiendan una técnica circular de cepillado.

Esto incluye el cepillado de sólo un pequeño grupo de dientes a la vez, cubriendo toda la boca gradualmente.

No obstante, con el cuidado preventivo apropiado, como los exámenes periódicos, el cepillado, el uso de hilo dental, la fluoridización y los selladores dentales, el riesgo de contraer enfermedades dentales puede disminuir en gran medida y lograr una salud una buena salud dental.

¿QUÉ ES LA ORTODONCIA?


Es la parte de la odontología que se ocupa del estudio, prevención y corrección de las alteraciones del desarrollo, las formas de las arcadas dentarias y la posición de los maxilares, con el fin de conseguir una correcta función masticatoria y una estética agradable.

El dentista general no tiene los conocimientos necesarios para llevar a buen término un tratamiento de ortodoncia.

Es lo mismo que ocurre en la carrera de medicina, que el médico general debe remitir al paciente a la correspondiente especialidad.

Un ortodoncista estudia la especialización por más de tres años. Los conocimientos adquiridos le capacitan para poder alinear los dientes, corregir la mordida, así como también guiar el crecimiento y desarrollo de los maxilares.

Un buen ortodoncista deberá ser capaz de realizar un diagnóstico y predicción de crecimiento.

El tratamiento de ortodoncia se puede realizar de dos maneras según el tipo de fuerzas que se apliquen, principalmente están:

La técnica fija está compuesta de elementos adheridos a los dientes (bandas y brackets) a los que se ancla firmemente unos finos arcos elásticos de aleación metálica (níquel-titanio) mediante un conjunto de ligaduras.

Los removibles, que permiten ser retirados de la boca por parte del paciente, ello le permite quitárselos durante la higiene oral y en las comidas.

Estos aparatos cuando tratan problemas dentales tienen sus indicaciones específicas que no suplen a la Ortodoncia fija, si bien solucionan algunas maloclusiones sencillas con un coste económico inferior y menos molestias para los pacientes.

En cambio suelen ser ampliamente empleados en ortopedia de los maxilares con resultados muy diversos, pero siempre con mayor ámbito que la ortodoncia multibrackets.

Se utilizan sobre todo como tratamiento en dentición temporal (temprana o infantil), donde determinados estados patológicos diagnosticados a tiempo pueden llegar a corregirse, hasta tal grado que el tratamiento en la dentición permanente sea muy específico o incluso innecesario.

En muchas ocasiones los pacientes precisan de ambas técnicas para la resolución de su problema.

¿Cuánto demora un tratamiento?

Después de realizado el diagnóstico tiene una duración entre un año a 2 años.

Los casos fáciles duran normalmente un año, y hasta dos años los difíciles. Los casos en los que se requiere cirugía pueden tardar más de dos años.

¿A qué edad debe comenzar el tratamiento ortodóncico?

Depende del tipo de oclusión defectuosa de los dientes superiores sobre los inferiores.

Aunque el tratamiento preventivo debe comenzar cuanto antes.

Hay casos severos en los cuales el componente genético se presenta a la edad de 6 años, y si se los trata tardíamente.

En estos casos se debe frenar el crecimiento mandibular y promover el crecimiento maxilar.

En otros casos como los de mordida cruzada o mordida abierta, así como los de crecimiento vertical (síndrome de la cara larga) si no se trata a tiempo no existe otra alternativa que la cirugía ortognática

¿Hay limite de edad para realizar una ortodoncia?

No, el único límite es el estado de salud de los tejidos que sujetan al diente

Lógicamente los tratamientos en personas jóvenes tienen mejores perspectivas.

¿Hay que tener algún cuidado especial durante el tratamiento?

Deberán mantenerse una higiene muy escrupulosa durante el tratamiento, tanto en los dientes como en los aparatos de ortodoncia, ya que pueden facilitar que los restos de comida queden atrapados y por consiguiente se forme placa bacteriana.

Por eso es preciso cepillarse los dientes y los aparatos hasta que queden perfectamente limpios, por lo menos tres veces al día.

El tratamiento de ortodoncia requiere la cooperación absoluta del paciente, y su participación plena, caso contrario el tratamiento se prolonga más de lo debido o es en vano hacerlo.

Los brackets que se colocan se fijan al esmalte por medio de un mecanismo de gravado ácido y una resina que penetra en los canalículos.

Las caídas frecuentes de brackets no solo prolongan el tratamiento al tener que volver a colocar nuevos brackets sino que deterioran el esmalte.

Al final del tratamiento, y para preservar los resultados obtenidos, se coloca la retención que consiste en una placa removible en la arcada superior y una delgada férula que une los dientes inferiores en la parte lingual que queda adherida a los dientes y que después será retirada.

¿QUÉ SON LOS IMPLANTES?



Los implantes son unas fijaciones de titanio puro que se colocan en el hueso maxilar con el fin de sustituir a las raíces de las piezas dentales perdidas, lo cual nos permite reemplazar la pieza natural por una pieza artificial de mejor funcionalidad e igual o mejor estética.

Son sustitutos artificiales de las raíces de los dientes naturales.

Los dientes que se reemplazan son adheridos a la parte del implante que sobresale de la encía.

La superficie del implante puede presentar diferentes texturas y recubrimientos, utilizadas habitualmente para aumentar su adhesión al hueso (osteointegración si es de titanio y biointegración si se trata de un material cerámico).

Al reponer los dientes perdidos por medio de implantes se conserva mayor cantidad de hueso alveolar ya que este se reabsorbe al no recibir ningún tipo de estímulo.

La investigación clínica ha llevado a un nuevo tipo de implante denominado transcigomático, que permite un aprovechamiento máximo del hueso.

Se trata de implantes en la zona del pómulo (hueso cigomático), cuyo volumen no se ve afectado por la pérdida dental, como sucede habitualmente con los huesos maxilares que pueden atrofiarse.

Esta técnica permite tratar a pacientes con poco hueso en la zona sin utilizar prácticas más agresivas y de peor pronóstico como los injertos óseos.

Tipos de implantes

Según su localización en relación al hueso, diferenciamos 2 tipos de implantes:

Subperiósticos o yuxtaóseos

Constan de unos dispositivos en forma de silla de montar que se colocan sobre la cresta ósea entre el periostio y el hueso alveolar.

Consta también de unos pilares donde se ancla la prótesis. Se emplean poco, estando indicados en casos de mandíbula con una gran reabsorción ósea.

Endoóseos

Estos implantes van introducidos en el hueso alveolar, y según su forma distinguiremos:

Qué hacen los implantes dentales?

  • Pueden reemplazar a los dientes que no se renuevan.
  • Pueden servir de apoyo a una dentadura completa, haciéndola más segura y confortable.
  • Pueden sostener un puente fijo, eliminando 2 problemas: no usar dentadura removible y/o no tallar dientes vecinos.
  • Pueden ayudar en el reemplazo de un solo diente, sin alterar los vecinos.

Podré beneficiarme con un implante dental?

A pesar que todos los implantes dentales hayan brindado confort y aportado confianza a los pacientes para sonreír, comer, hablar, etc., no son para todos.

El paciente ideal debe tener un buen estado de salud y hueso adecuado en principio, para poder soportar el implante.

Igualmente es importante para el paciente el "compromiso a una higiene oral muy buena y a una periódica visita al dentista.

Su odontólogo de cabecera, periodoncista o protesista puede ayudarlo a decidir si el implante dental es bueno para usted.

Para tal decisión es necesario un examen bucal a fondo, se hará una historia clínica personal, con un examen profundo del hueso remanente, controlando la oclusión, radiografías, modelos de su boca para su estudio y planeo de posible tratamiento.
Usted debe esclarecerse, preguntar, informarse de los beneficios, riesgos y posibles alternativas.

Los implantes dentales pueden reemplazar los dientes en la misma forma que lo hacen las raíces con los dientes naturales.

Los implantes son una alternativa para las dentaduras que se "mueven" o causan dolor.

También pueden prevenir situaciones incómodas por falta de algunas piezas dentarias.

Implantes con un cuidado oral muy bueno y visitas periódicas a su dentista ya estámn puestos en boca por más de 20 años y pueden durar toda una vida.

Cuáles son las desventajas?

El implante dental requiere una inversión de dinero mayor que una dentadura removible o un puente fijo convencional.

Además requiere una inversión de tiempo que puede llevar de 3 a 9 meses desde que se inicia el tratamiento hasta que se finaliza.

Si usted considera el tiempo que puede durar un implante, la inversión en tiempo es razonable.

Como cualquier procedimiento de cirugía, los implantes dentales encierran riesgos de infección.

Ocasionalmente se puede perder alguno y necesite ser reemplazado.